domingo, 4 de abril de 2021
Epicrisis
viernes, 2 de octubre de 2020
El amor en 2020
El amor en 2020 es raro.
Ya, pero cómo no va a ser raro si estamos en una pandemia. Donde se supone que día a día estamos sobreviviendo, o eso dicen, pero yo eso no me lo creo tanto.
Creo que estamos todos de acuerdo en que no podemos procurar amar si estamos preocupados de sobrevivir, o al menos amar bien. Porque para amar bonito uno tiene que vivir, y con vivir me refiero a esa imagen donde está el nadador en el trampolín y se lanza con una pirueta magnífica y cae sin que salte agua. Algo así es el amor, debemos lanzar así una pirueta y tirarnos no más a la piscina, pa que sea bonito, completo y valioso. Porque claro, obvio que requiere esfuerzo amar, y no por ese cuento de los viejos de qué hay que darle hasta que duela, sino porque es difícil dejarse sentir mucho.
El amor en 2020 es inseguro.
Esto no requiere más análisis, pero creo que todes nos hemos vuelto un poco inseguros ahora, o sea claro, si estamos separados, estamos todo el día “en nada” y además, todo el día en el celular y viendo Instagram (que como sabrán es la red social donde nacen el 76% de las infidelidades según lei en un blog la semana pasada).
Entonces, con todas esas combinaciones aparecen todas esas inseguridades que creíamos haber dejado de lado por allá por el 2017.
El amor en 2020 es lindo.
Y ahora ya me pondré a hablar de mi. Asique si quieren dejen de leer porque quizás se pone aburrido.
Sin duda alguna, los años par para mi gusto siempre son malos. Y este no podía ser la excepción. Pero creo que este se pasó. Y como yo a veces tengo suerte, la tuve ahora y tengo conmigo al mejor compañero que pude haber elegido.
Les cuento esto porque es evidente que no me puedo quejar, veo casi todos los días a mi compañero, lo abrazo y puedo mirar sus ojitos preciosos casi todos los días. Cuando la cosa se ha puesto difícil ahí está, dándome amor y cariño.
¿Qué más puedo pedir?
Obvio que puedo pedir más, porque hartos años que aguantamos nosotras de discriminación contra mujer asique ahora cagaste Oliver. Es broma, pero a veces siento que pido demasiado, pero soy consciente de aquello y pido disculpas.
Y bueno, me aburrí ya de escribir.
Amen, amen mucho y quiéranse. Porque posiblemente se acabe el mundo (eso quizás no pase pero es bueno pa mandarse cagas y no sentir tanta culpa).
Sean sincerxs, no se enojen por weas si miren po, esta la caga ya en el universo.
miércoles, 5 de agosto de 2020
Pensamientos nocturnos de un día normal
domingo, 3 de mayo de 2020
Volver o llegar
Sentir hambre, por mi culpa y hacerme un pan tostado con leche con chocolate.
No extraño la universidad, extraño mi soledad.
sábado, 25 de abril de 2020
Resignación
Hay días en que no puedo dejar de pensar, como dice Carla Morrison: mi mente no deja de correr. Me pregunto a mi misma ¿qué pasaría si hubiera tomado las decisiones correctas? Quizás no sentiría hoy esta insatisfacción de lo que voy a ser y hacer.
Pero, luego a lo hecho pecho.
Siempre dude sobre qué estudiar, pero dentro de mi sabía que estudiaría derecho. Pese a que mi sueño siempre fue: enseñar. Lo que sea, donde sea, pero enseñar.
martes, 25 de febrero de 2020
Amarte
domingo, 13 de octubre de 2019
Lluvia de ideas en una lluvia que se aproxima
La universidad es bacan, y la universidad pública lo es más: se discute, se aprende, sabemos qué pasa afuera, nos molesta, protestamos, nos enojamos, sentimos rabia y todo en colectivo. No me arrepiento de haber entrado acá, de estudiar esto quizás, pero no me arrepiento.
Tengo buenas amigas, buenas personas y me hacen feliz.
Mi corazón está en paz, está lleno de amor propio y amor de afuera. Llené todos mis espacios, lo reconstruí y no lo hice sola, mi familia y mis amigos me ayudaron.
Y ahora, debería estar estudiando, me quedan algo así como 40 páginas, pero escucho mi canción favorita: she will be loved. Estoy completa.
Me he sentido amada, y es distinto, tengo miedos y demonios, pero se irán.
Espérame.
Mañana quizás llueve, y me hace feliz.
Me gusta mi pieza, es rosada y blanca, tengo muchas fotos con mis amigas, con mi familia y tengo muchos organizadores que pretenden organizarme, pero no lo logro. Soy un desastre a veces, pero me quiero así: desastrosa, a veces irresponsable y mediocre, pero otras veces responsable y preocupada. Da igual, por algo he llegado hasta acá.
"Soy hermosa, soy buena, soy inteligente. No soy mejor que nadie, ni nadie es mejor que yo". Gracias Isidora por pintarme ese cuadro que leo todos los días cuando despierto. Y que cierto que es.
Esto está desordenado, pero necesitaba escribir. Me gusta escribir, me gusta leer. No me gusta procesal.